Paraíso insular

Lo curioso de las islas es que no puedes mirar una sin preguntarte, aunque solo sea por un instante, qué sentirías al estar allí, de pie sobre sus acantilados, entre revoloteantes nubes de aves marinas, viéndote donde estás ahora.

Mientras serpenteas por los 1.400 km de la ruta de la costa de Gales, podrás contar unas incuenta islas. Con la marea baja, puedes llegar caminando a algunas de ellas; otras brillan tentadoras en el horizonte; algunas son casi imposibles de alcanzar, a menos que seas un experto escalador de acantilados o, mejor aún, un frailecillo. Pero puedes visitar muchas de las mejores, e incluso quedarte en una pocas.

Skomer es un ejemplo fenomenal: forma parte de un grupo de pequeñas islas frente a las costas de Pembrokeshire, que albergan algunas de las colonias de aves más importantes del mundo. Es una fabulosa excursión de un día entre las aguas turquesas del Jack Sound, donde incluso el lecho marino es reserve natural protegida. En verano se apiñan en ella araos, alcas y frailecillos, mientras fulmares y gaviotas de patas negras inundan el aire como copos de nieve. Las focas grises toman el sol en las rocas, bajo acantilados cuyas cimas ofrecen uno de los paisajes de flora silvestre más espectaculares de Gran Bretaña.

También puedes tomar tierra en la cercana isla Ramsey –una reserve natural de la RSPB, hermosamente virgen– o hacer un recorrido en balsa por sus rápidos y riscos. Por supuesto, verás focas, probablemente delfines y marsopas, y puede que incluso ballenas y tiburones.

Ramsey Island
Ramsey Island, Pembrokeshire coast

Volviendo a Skomer: si haces noche allí, serás testigo de otro de los espectáculos más increíbles de la naturaleza: decenas de miles de nocturnas pardelas pichonetas regresando como fantasmas a sus nidos.

Hay otra colonia importante de estas pequeñas e increíbles aves en la isla Bardsey, frente a la punta de la península de Ll^yn. En esta «isla de los 20.000 santos», largo tiempo usada como retiro espiritual, hay ocho alojamientos con autoservicio de cocina.

Sunset and Bardsey Island courtesy of Bardsey Island Trust

Bardsey Island, North Wales

 Por Bardsey Island Trust

Hablando del tema, aún hay un monasterio benedictino active en la isla Caldey, otra excursión de un día muy popular desde la cercana Tenby. También puedes experimentar el paradisiaco aislamiento insular en Flat Holm, otro santuario de aves marinas a solo 8 km del centro de Cardiff.

Es fácil enamorarse de las islas galesas. La guionista de TV Carla Lane se compró una diminuta para ella, St Tudwal’s East, frente al extremo sur de la península de Ll^yn, y la convirtió en un santuario de vida natural. Luego el presentador aventurero «Bear» Grylls compró la vecina, St Tudwal’s West, y – hablando de alejarse de todo– pasa las vacaciones familiares en sus pocos acres de acantilados.

Aunque tú no necesitas tirar la casa por la ventana y comprarte una isla entera: puedes pedir prestada una de las nuestras. Como solemos decir: hay un montón por ahí.